Los rotovos trituran y mezclan el suelo para preparar el lecho de siembra, en labranza primaria, o también si ya ha sido arado, en labranza secundaria.
Un rotocultivador puede reemplazar a implementos de labranza primaria y secundaria como el arado, gradas, y rastrillos, pues puede preparar el suelo en una sola pasada. El rotovo rompe terrones, descompacta y hasta incorpora residuos orgánicos y fertilizantes.